el membrillo es uno de los postres antiguos por excelencia
en mi casa era una de las cosas que esperábamos cuando
llegaba este tiempo. Recuerdo que mi padre nos compraba
el membrillo de tres colores, y el de un color solo, la verdad
es que se terminaba pronto y no encantaba. Bien pues a mi
recuerdo me he remitido para hacer el membrillo, esta vez
lo he hecho con colorantes, )( los que tenia en casa), y ha hecho
mucho impacto, por lo menos alguno de los que no lo prueba
ha decidido probar, ( solo por que tenía color), la próxima vez
que haga membrillo, le añadiré gustos a cada color , para ver
si me queda como los que mi padre nos compraba.
Ha quedado estupendo, hasta incluso alguno de los que lo ha
probado, ha dicho, caramba los colores tienen distinto sabor.
(je, je, le he seguido el juego).
la bandeja de mi membrillo de tres colores
el corte

la ración, que acompañada con un buen queso o con un buen trozo
de pan ha sido , uhmmmmmmmmm!!
Esta vez he hecho la receta de Cristina Galiano, con la thermomix
y ha sido una maravilla, ya que no me ha resultado costoso de
realizar.
La receta la copio tal y como viene en el libro, no
os penséis, que se me ha ido la bola!!.
Ingredientes:
Un limón de 100 gramos muy bien pelado y sin pepitas.
400 gramos de membrillos ya limpios
400 gramos de azúcar
400 gramos de membrillos ya limpios otros.
400 gramos de azúcar más.
Preparación:
Pelar el limón quitándole toda la parte blanca, que es la que
amarga y las pepitas, volcar todo en el vaso.
Lavar muy bien los membrillos debajo del grifo con un cepillo
o con los dedos para quitarles todo el terciopelo que llevan.
Secar los membrillos con un paño. Cortar los membrillos en
octavos. Quitar a estas partes las pepitas y el corazón del
membrillo que es durísimo. Volcar en el vaso 4oo gramos de
membrillo y 400 gramos de azúcar, y encima de este azúcar
echar los 4oo gramos restantes de membrillo, y encima de este
los otros 400 gramos de azúcar. ( explicación de por que se
hace de este modo), bien pues es para que se nos trocee perfectamente
y sea más rápida la trituración gracias al azúcar.
Pulsaremos tres o cuatro veces el botón turbo para que todo
el volumen baje. Y programaremos 30 minutos a temperatura 100
y de momento a velocidad máxima, cuando el limón empiece a triturarse
y a fluidificarse con el calor los membrillos se hacen puré, ya podremos
bajar la velocidad hasta donde nos pida la maquina, a 4 o 5, si vemos
que con la 5 por ejemplo la preparación no se mueve en su superficie, por
que está demasiado espesa, tendremos que subir la velocidad hasta donde
nos haga falta.
En el momento que empieza a espesar y ya no salpica, retirar el cubilete y
colocar el cestillo metálico invertido encima de la tapa para que haya una
mayor evaporación.
A medida que el membrillo se va cociendo, va espesando y habrá que ir
subiendo la velocidad hasta llegar a la máxima, cuando veamos que está
en velocidad máxima la preparación , ya no se mueve, ni siquiera metiendo
la espátula y removiendo con ella, el membrillo ya se habrá hecho.
En este momento lo volcaremos en el recipiente donde se vaya a guardar
y se oye como hace plaff al caer. Escoger preferentemente un tupper
rectangular y hermético para que luego se solidifique en esta forma.
A diferencia de las mermeladas, no hay que tapar en el momento, se debe
dejar enfriar por completo para que espese todo lo que tiene que espesar
incluso de un día para otro. Si está bien hecho, al dia siguiente veréis que
forma un bloque perfecto. Ya se podrá desmoldar, taparlo y guardar en
la nevera.
Bueno ya veis que se explica la mujer muy extensamente,
Yo hice su receta tal cual, solo que para mezclar con los colorantes
hice tres partes, una con el color verde, otra tal y como estaba del
color del membrillo y otra de color rojo. Lo hice en voles aparte
y puse uno encima de otro. Sin complicarme en absoluto, y podéis
ver el resultado
nota: Leerse la receta es un poco rollo, pero queda estupendo.
besos.